Si es imposible memorizar tantas claves y además son complicadas, no nos queda más remedio que llevarlas anotadas en algún dispositivo, papel o electrónico.
Algunas redes, como Google o MicroSoft, pretenden centralizar las contraseñas de los usuarios, haciéndose cargo ellos de autenticarnos ante cada servicio, de forma que nosotros sólo debemos autenticarnos ante nuestra red Google o MicroSoft.
La idea es buena, pero tiene tres inconvenientes serios:
Es más seguro reducir intermediarios y ser nosotros mismos los dueños de nuestros datos, con un poco de cultura informática.
El asunto no es fácil y depende totalmente de las necesidades y capacidades técnicas del usuario. Ya he encontrado muchos usuarios que creen que su única clave, en todos los servicios o redes que usan, es la que tienen en google.
Para que aprecie Vd. los pros y contras, veamos las posibilidades que existen.
Están ordenadas de más seguras a menos. Por supuesto las más seguras, también son más caras o complicadas, por lo que normalmente se verá escogiendo un un término medio.
Ventajas: No se avería y está desconectado de internet. Es decir, a prueba de hacker.
Desventajas: Una caja de seguridad es cara y no es normal tenerla en casa. Además, es lento para buscar rápidamente alguna clave. Esta opción solo es útil para empresas.
Ventajas: Están desconectados de Internet y no son muy caros pero sólo si se necesitan.
Desventajas: Al ser también un dispositivo electrónico, no podemos fiarnos de él al 100 %, y nos obligará a mantener una copia de todo en otro dispositivo. Solo útil para empresas que tengan muchos sistemas con claves distintas.
Podemos subsanar la posibilidad de avería con almacenar las claves en un archivo de texto separado y comprimido con una contraseña, de modo que también quede cifrado, como veremos en el punto siguiente.
Ventajas: Es barato y todos tenemos PC o móvil.
Desventajas: Está conectado a Internet y también es un dispositivo electrónico que se puede averiar.
Ventajas: Es barato y accesible a todo el mundo. Podemos también hacer fácilmente copias de seguridad del archivo para tenerlo en distintas memorias, a salvo de una corrupción o avería de disco.
Desventajas: Este método es fácil solamente en un PC, y necesitamos buscar el archivo y descomprimirlo cada vez que busquemos una clave.
Después debemos asegurarnos de borrar de forma segura el archivo que hemos descomprimido.
En el hogar y pequeñas oficinas, es bastante aceptable una combinación del método 3º y 4º, Gestor de contraseñas+Archivo comprimido con clave (Cifrado con WinRAR).
Personalmente, es el sistema que llevo usando desde hace muchos años. Es un punto medio entre seguridad y comodidad.
Con cuentas personales, suelo usar un gestor de contraseñas en el móvil, para las claves de bancos, viaje, etc que uso en el día a día; y mantengo todas las claves menos usadas en un archivo de texto plano (.txt), cifrado con un compresor, que descomprimo solamente cuando necesito alguna de las menos usadas.
Debe recordar borrar de forma segura el archivo que se ha descomprimido. Principalmente si lo ha descomprimido en un PC que no es el suyo.
Lo que está borrando es el índice que mantiene el dispositivo para saber dónde está la información.
Con técnicas de análisis forense se pueden recuperar los datos borrados. Para evitar esta posibilidad se utiliza un software especializado en borrar de forma irrecuperable, como Wipe en Linux/Unix o Eraser en Windows.
Seguridad informática por
juan@segura.pro
está bajo licencia
CC BY-NC-SA 4.0
Propiedad intelectual registrada